miércoles, agosto 20, 2008

Y mi cabeza cuelga, con sus pensamientos, en la pared descascarada, cerca de un póster de un atardecer (extraordinariamente dorado) en una playa y una pareja de la mano, caminando cerca de las olas, con un poema corto sobre el amor.

Miro el libro sobre la mesa, que estuve mirando toda la noche: Dictionnaire Infernal, edición 1818, de Collin de Plancy. El hombre de los dibujos de los seres asombrosos y los catálogos demoníacos.

Por la ventana de mi cuarto llegan voces, sin distinguir lo que hablan, y sonidos de tachos de lata golpeados en la calle.

Cada uno tiene su Dictionnaire Infernal, en este mundo encantado, que vamos dibujando durante la vida y negándolo toda la vida.

Somos Reyes y Magos negándonos a ver lo invisible.

6 comentarios:

Griselda Garcia dijo...

¿Qué nos queda si nos negamos a ver lo invisible?

Mauricio Rey dijo...

Maravilloso texto el que publicas Lord.Yo tambien me imagino que no podemos ver la maravilla que es la vida,porque estamos "ocupados" en cuidarla.Aunque no debemos jamas dejar de ver que lo fantàstico se nos presenta todos los dias,se desplaza a nuestro lado por mas que no lo veamos.Un abrazo para vos colega.

Mauric10.

P/D:Viste lo ùltimo que te enviè?.Espero tus comentarios.

elgenerico dijo...

texto cordial y ameno.

Nene Tonto dijo...

no sé cómo llegué hasta acá, pero me cae simpático

Lord Cheselin dijo...

Griselda Garcia:
Nos queda negarnos a ver lo visible.

Mauricio Rey:
La vida es maravillosamente fantastica gotrica.
Gracias Don Mauricio

El generico:
Cordial y ameno, jamas a menos.


Nene Tonto:
Yo tampoco se como llegue aca.

Mauricio Rey dijo...

Gracias a vos cumpa por publicar poemas que hacen abrir los ojos de la conciencia.Un saludo para vos.
Mauricio.